Suelos Lúdicos: Superficies de inclusión

Equipo: Magdalena Valenzuela, Karen Mata, Sneha Lohotekar, Rosa Herrero, Jesica Bello, Aditya Barve, Rodrigo Guerra, Charles Steelman
Descripción de la propuesta

Nuestra propuesta ofrece áreas de juego y aprendizaje al aire libre, modulares e higiénicas, diseñadas para estimular el desarrollo de la primera infancia. Se enfoca principalmente en el uso de la parte baja del cuerpo en el juego, como forma de mitigar el riesgo de infección y promover la actividad física y el desarrollo motor. Estas topografías permiten caminar, saltar y sentarse a la vez que minimizan la posibilidad de propagar enfermedades. Los módulos generan áreas de juego seguras que facilitan el distanciamiento físico, a la vez crean un espacio atractivo y permiten la interacción entre niños de edades similares. El diseño está especialmente dirigido a comunidades que carecen de acceso a espacios abiertos. El proyecto se conceptualiza como un conjunto de formas simples de colores brillantes, moduladas para facilitar gran número de actividades. Cuando las formas se agrupan actúan como una escultura urbana, donde el color juega un papel importante para diferenciar espacios y proporcionar formas de educar a los niños sobre prácticas seguras de distanciamiento sociable. Los módulos, de la mitad de tamaño de un espacio de estacionamiento estándar, se ensamblan en un kit para crear un área de juego educativo que puede convertir cualquier lugar en un área de aprendizaje para niños. Las unidades básicas se pueden ensamblar en una variedad de configuraciones para adaptarse al contexto existente. El socio local y la comunidad pueden reorganizar las piezas en diferentes configuraciones y moverlas durante la duración de la intervención. A medida que la pandemia continúa, los horarios de la ciudad serán más flexibles para evitar aglomeraciones. Nuestra propuesta puede convertirse en un punto de encuentro seguro para los adultos después de que los niños se vayan a la cama.

Desafío

Actualmente, según datos de UNICEF, en el mundo sólo tres de cada cinco personas tienen acceso a instalaciones básicas para lavarse las manos; esto corresponde al 40% de la población mundial, alrededor de tres mil millones de personas. Una sola persona requiere como mínimo dos litros de agua limpia únicamente para lavar sus manos, actividad clave para prevenir contagios de enfermedades, quizás una de las medidas más económicas para combatir la pandemia de COVID-19 y de la cual casi la mitad del mundo se encuentra excluido. En las poblaciones urbanas latinoamericanas esta necesidad se convierte en un riesgo de salud debido a la concentración de personas en espacios reducidos como mercados, transporte público, asentamientos informales, lugares de encuentro y reunión social. Esta situación se agudiza por la falta de espacio público, y más aún por el escaso espacio verde en el ámbito urbano. En el ciclo del agua, las nubes juegan un papel muy importante. Pensando en ellas se nos ocurre ensamblar una máquina urbana a partir de la reinterpretación de tecnologías existentes que sea alegórica a las Nimbostratus, aquellas nubes bajas de diversos grados de densidad con formas irregulares que generan lluvias leves pero persistentes. Caracas es una ciudad con datos pluviométricos favorables: se calculan 1.150mm de promedio, concentrando el 84% de esta cantidad en siete meses del año.

Potenciabilidad y Escalabilidad

"Los fondos de IBD Ideatón financiarán 3 prototipos. Para las rondas siguientes fondos adicionales podrían provenir de organizaciones multilaterales que trabajan en temas de derechos y salud infantil (como UNICEF), fundaciones privadas que trabajan en el ámbito de la educación de la primera infancia (como la Iniciativa Urban95 de la Fundación Bernard van Leer) o instituciones culturales locales o donantes privados. Al acabar el periodo de incubación, nuestro objetivo es publicar las instrucciones para que las comunidades construyan sus propios módulos. Estas guías de diseño actuarán como un plan de código abierto para abogar por la inclusión del ""derecho al juego"" en los procesos de diseño urbano convencionales Se plantea que los prototipos piloto se distribuyan a socios locales en diferentes comunidades de Santiago. Esta asociación puede ser con escuelas, museos e instituciones públicas. A medida que incubamos la idea, podría haber una o múltiples localidades que eligen ser parte de este proyecto. Planeamos incubar el primer prototipo en Santiago de Chile dado que nuestro líder de equipo Magdalena vive allí. Los posibles socios podrían incluir: Fundación Mi Parque, ONG Espacio Lúdico y Fundación Colunga. Responsabilidades de los socios: (A) Elegir el sitio; (B) Ensamblar el kit; (C) Acceso público las 24 horas; (D) Asistencia en el proceso de obtención de permisos; (E) Mantenimiento (mínimo debido a la durabilidad de los materiales); (F)Desmontar y empaquetar el espacio de juego si la ubicación es temporal. Responsabilidades del equipo de ""Suelos Lúdicos"": (A) Proporcionar el kit de piezas; (B) Organizar la convocatoria de socios; (C) Asistir a los socios locales en el proceso de obtención de permisos; (D) Brindar asistencia técnica para la instalación del espacio de juego. "

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