El espacio público como respuesta al COVID-19

Equipo: Entorno Urbano
Descripción de la propuesta

Nuestra idea es transformar terrenos baldíos o en desuso en zonas educativas. Esto se podrá lograr, de manera ágil y de bajo costo, a través de una metodología de urbanismo táctico, en combinación con herramientas de medición para levantar indicadores de impacto. En resumen, esto implica trabajar en tres etapas específicas, con una posible duración total de 3 meses aproximadamente: i) construcción de la intervención (1 mes), ii) implementación y medición de la intervención (1 mes) y iii) elaboración de informe y aprendizaje final (1 mes). (Ver gráfico 1). Dicho esto, se propone la implementación de un prototipo de espacio educativo en la ciudad de Durán, Ecuador, durante un (1) mes, dentro del Polideportivo Héctor Cobos en la cancha #2, localizada en el sector “Los Arbolitos”. El radio de alcance del proyecto, será aproximadamente de 500 a 600 metros a la redonda. Es decir, todos quienes residan en este radio, podrán ser beneficiarios directos de la iniciativa. En este espacio, se dictarán clases de refuerzo diarias con una duración de una hora y media por materia. La presente propuesta, no busca reemplazar la educación formal, sino que busca reforzarla. Lastimosamente, no todos los estudiantes, reciben educación virtual de calidad. El espacio educativo, contará con todas las medidas de bioseguridad pertinentes y promoverá el distanciamiento físico. El proyecto contará con un área para dejar y recoger a los estudiantes, rutas señalizadas de salida e ingreso, zonas de desinfección y control de temperatura, señalizadas para ubicar a los estudiantes respetando el distanciamiento físico y zonas donde el docente dictará las clases de refuerzo (ver gráfico 2). Consideramos que este es un buen diseño y propósito para volver al espacio público.

Desafío

Según datos de la John Hopkins University, actualizados al 29 de julio de 2020, el Ecuador está entre los 7 países de América Latina con mayor cantidad de casos confirmados por COVID-19 (82.279 ha). En el marco de esta crisis sanitaria, el Presidente del Ecuador, declaró, en más de una ocasión, el estado de emergencia por calamidad pública en todo el país. Si bien es cierto que la suspensión de las actividades han sido necesarias para mitigar el contagio masivo; la restricción de la vida pública y privada, ha generado desafíos importantes en la sociedad. En referencia a la educación en el Ecuador, en marzo de 2020, se paralizaron las clases en todo el país. Sin embargo, entre mayo y junio de 2020, con el fin de no detener la educación, las clases se reanudaron en modalidad virtual. Lastimosamente, alrededor de un millón de estudiantes en el país, no tienen acceso a internet. En el 2019, solo el 37.2% de los hogares tuvo acceso a internet; y la cifra baja a 16.1%, en el sector rural (INEC, 2019). De acuerdo al diario El País, “…la carencia de teléfonos inteligentes o Internet, la caída de ingresos y la falta de capacitación, impiden la normal formación de millones de niños durante la pandemia”. En este marco, y según la UNICEF, uno de los principales problemas en tiempos de pandemia, es la falta de iniciativas offline para responder a los niños, niñas, y adolescentes más vulnerables y sin acceso a internet. En este sentido, las ciudades pueden cumplir un rol fundamental. El espacio público, debe ponerse al servicio de los estudiantes, para reducir la brecha educativa, entre quienes tienen y no tienen acceso a herramientas tecnológicas. Y esto es clave, dado que la educación es un derecho de todos.

Potenciabilidad y Escalabilidad

"Uno de los principales componentes de esta propuesta, es la implementación de herramientas de medición (ej. Encuestas, árbol de ideas, etc.) para levantar indicadores urbanos. Con los datos recogidos, al final de la intervención, se podrá realizar una valoración del impacto del programa, y además, elaborar un informe final para la transformación de espacios públicos en zonas de educación permanente. Este documento podrá servir de referencia para escalar esta iniciativa a otros sectores o cantones del país, no solo desde una perspectiva netamente técnica, sino también ciudadana, ya que se recogerán sus percepciones y opiniones. El prototipo se va a testar a través de la aplicación de encuestas y el árbol de ideas. Por un lado, las encuestas permiten levantar datos antes y después de la implementación del piloto. Esto, facilita tener una idea clara de cómo la intervención cambió la percepción del ciudadano sobre el espacio público. Por otro lado, el árbol de ideas, se refiere a un artefacto que permite recoger las percepciones, inquietudes y sentimientos de los ciudadanos en tiempo real y de manera atractiva e interactiva mientras ocurre la intervención. En términos generales, las herramientas de medición permiten tener información valiosa y útil para escalar iniciativas. En general, para implementar esta iniciativa, se realizará el registro de los estudiantes del nivel de Educación Básico, puntualmente del sub-nivel 2 (6 a 8 años) y sub-nivel 3 (9 a 11 años). Además, se registrarán las materias de interés de los participantes. Asimismo, se realizará un registro del equipo de docentes. Con esta base de datos, se realizará la selección de los cursos que serán impartidos en los espacios educativos, con las materias de mayor interés de los participantes. "

¿Te interesa esta idea?

País

Categoría

Temática