Tangram Urbano: Armando espacio y comunidad

Equipo: Meliss Ivett Treviño Treviño, Eric Fajardo Colli, Jaqueline Ovalle Pérez y Larissa Monserrat Pérez Galindo.
Descripción de la propuesta

Tangram Urbano es una estrategia de adaptación espacial que consiste en una intervención de urbanismo táctico con participación ciudadana sobre el espacio público más inmediato al frente de nuestros hogares: la calle. A través de un módulo multifuncional desmontable de bajo costo y rápida ejecución las personas pueden reactivar o construir el espacio público según sus necesidades en el contexto de la pandemia de COVID-19 y escenarios posteriores. Actúa como un elemento vertebral y flexible que confiere la fortaleza para que la calle y las personas puedan afrontar, resistir y superar las transformaciones del contexto por drásticas que sean: contribuyendo a las acciones dirigidas a prevenir la propagación del virus; sin agraviar el sentido comunitario e impulsando la generación de una nueva y mejor realidad urbana. Está inspirado en un juego chino, originalmente ‘Chi Chiao Pan’ que significa -tabla de la sabiduría-. Tiene como objetivo construir diversas figuras a partir de 7 piezas poligonales, generalmente de madera. Dichas figuras pueden girarse o voltearse libremente para generar otras creaciones. Tangram Urbano es una estrategia para reconstruir mejor el espacio público a partir de 7 elementos básicos al pie de casa: 5 prismas de madera: 4 triangulares y 1 cuadrangular que conforman 1 tablero; modulados en formato de 1.20 m (distancia mínima) con los que se puede generar mobiliario urbano desmontable diseñado desde la creatividad individual o colectiva. 1 tapete: Pieza tejida, funciona como una macro-guía de montaje y como elemento de transición que invita a entrar de lo público a lo privado y viceversa. Simula los lazos casas-calles-colonias o barrios.

Desafío

Previamente a la llegada del COVID-19 el espacio público latinoamericano ya estaba en crisis, una tensión configuraba la dinámica en la calle: la delincuencia. En este complejo contexto es fundamental reactivar la vida en el espacio público, mitigando la percepción de amenaza y el sentimiento de miedo, generado por ambas, para recuperar la confianza de las personas en su entorno y entre sus semejantes. Aunque seamos seres sociales por naturaleza, cuya salud mental requiere convivencia y la salud física de aire fresco y luz del sol, se ha recomendado reducir los encuentros cotidianos y el contacto físico. Quedarse en casa constituye una nueva norma de la "nueva normalidad", escenario que trastoca los lazos comunitarios, nos obliga a vivir la baja calidad de la vivienda y revalorizar el espacio público (reinterpretandolo como un complemento de la primera). Sí nos quedamos en casa: la calle se vuelve un sitio menos activo de bajo control visual que en combinación con la escasa iluminación permite patrones de ocupación ilícita, condiciones ideales para actos de crimen y violencia. Adicionalmente el aislamiento social genera un fuerte impacto económico, sobre todo para aquellas personas que dependen de sus ingresos cotidianos. Si acudimos a espacios públicos, el riesgo de contraer o contagiar COVID-19 está presente. La actual crisis que experimentamos es de salud pública, económica y social: Durante y después de cada fase de la contingencia se experimentan diversos escenarios que configuran la realidad. ¿En qué medida el espacio público puede actuar como catalizador?¿Estamos preparados para regresar a él?

Potenciabilidad y Escalabilidad

"Tangram Urbano se concentra en los bordes de las viviendas, utiliza la calle como una herramienta simple y valiosa, para convertirla en un lugar rico en detalles donde la gente se sienta bienvenida al espacio público más próximo a su hogar. Crea y diversifica el espacio público en áreas habitacionales marginadas de manera ordenada y equitativa, generando las condiciones para el encuentro entre vecinos y vecinas desde el frente de sus viviendas de forma segura: estimulando la distancia física pero no el aislamiento social, desde ese espacio que generalmente está destinado para el vehículo. A través de Tangram Urbano es posible construir zonas de transición que garanticen el paso gradual del espacio privado al espacio público, las personas pueden controlar el área y proteger su contacto con otras. Tangram Urbano está diseñado para conectarse y extenderse a lo largo de las calles locales (también denominadas terciarias) que estructuran a las áreas habitacionales con déficit de espacio público. La calle se divide en razón del límite de propiedad, generando unidades más pequeñas y más accesibles desde la vivienda. Esta estrategia permite: 1. Articular las viviendas a través de un módulo desmontable con el exterior más próximo, así los espacios inmediatos como la banqueta y el cajón de estacionamiento pueden cambiar de función: de un espacio estático a uno dinámico, transitando de la pasividad al juego, deporte o comercio, 2. Articular los módulos entre sí, los cuales pueden combinarse para generar una macro composición logrando un tablero 3D multifuncional construido por la comunidad. Así se evitan aglomeraciones y se puede generar un control por grupos, si una unidad habitacional presenta contagios se puede aislar a diferencia de afectar a un conjunto entero. "

¿Te interesa esta idea?

País

Categoría

Temática