Patio Abierto: de la casa a la calle

Equipo: Mass Arquitectos + Estudio Diario + Casa Madre: Matías Coello, Juan Martín Minassian, Leticia Soust, Eugenia Ladra, Tim Voßkämper, Guillermo Salhón, Ana Sosa
Descripción de la propuesta

Proponemos generar patios públicos, espacios de proximidad que activen las interacciones entre los vecinos, fomenten el juego y ofrezcan alternativas para habitar activamente las calles. Lugares que valoricen la vida al aire libre y le den soluciones a personas que no tienen la posibilidad de acceder autónomamente a las amplias zonas verdes de la ciudad. Generando una alternativa de esparcimiento social de cercanía, que colabore en la no aglomeración de los grandes espacios urbanos. “Patio abierto: de la casa a la calle” es la propuesta que generamos para llevar los patios domésticos al espacio público. Los patios son los lugares donde sucede el juego, el encuentro con la naturaleza, el contacto con el aire libre. En las ciudades muchas personas no disponen de esos espacios en sus viviendas y es por eso que el espacio público tiene que ofrecer alternativas. La idea de esta iniciativa es que la ciudadanía pueda disponer, previa gestión, de un Kit Patio Abierto, que contiene una serie de elementos para generar su propio patio público. Los elementos que integran el kit son: mesas y bancos; juegos (tejos, placas de rayuela, bastidor para pintar); un cartel identificatorio y maceteros para delimitar el área. El mobiliario puede tener diversas configuraciones que irán variando según las medidas de distanciamiento se vayan modificando. En relación a su implantación, los patios pueden tener distintas aplicaciones en función de las oportunidades espaciales de cada comunidad, pero la alternativa que quisiéramos prototipar propone la instalación del patio en el centro de la calle, cerrando una superficie de 280 m2 (14x20m) para el ingreso de autos. El patio estará delimitado por maceteros y será una superficie libre de circulación de autos.

Desafío

El primer contacto que tenemos con el espacio público es la vereda de nuestra casa. Es el primer lugar común que habitamos, el área que nos vincula con nuestros vecinos pero también con desconocidos. En general suelen ser sitios sin contenidos, que no nos invitan a hacer una actividad, a interactuar con otros. Se tratan más bien de zonas de tránsito, ya que la mayor parte del espacio público de nuestra calle hoy en día está dedicado a los vehículos que lo transitan. Aunque en ciudades más pequeñas o en los barrios más alejados de los grandes centros urbanos aún podemos ver cómo algunas personas salen a sus veredas a tomar sol, a charlar e incluso a cocinar algo en una improvisada parrilla sobre la calle, la realidad es que el avance de los autos y la falta de propuestas para vivir las calles de nuestro barrio hacen que no sean espacios amables de habitar. Para muchas personas encontrar un espacio público de calidad, seguro, con propuestas y áreas verdes significa tener que hacer grandes traslados. Desde una mirada adultocéntrica, esto no sería un inconveniente pero desde la perspectiva de niñas, niños y adultos mayores, es una limitante. Más aún si pensamos que muchas de esas personas no tienen en sus casas espacios para estar al aire libre. En un contexto como el actual, donde se están tomando medidas de aislamiento y distanciamiento social, el resultado son ciudadanos obligados a pasar su tiempo libre entre cuatro paredes. El espacio público de cercanía está, existe en cada calle de la ciudad y es un ámbito estratégico para asegurar el derecho a la ciudad de esas personas. Lo que tenemos que hacer es habilitarlo a que los ciudadanos lo usen de forma responsable para su recreación.

Potenciabilidad y Escalabilidad

"La posibilidad de instalar los patios en la calle cumple con un objetivo clave: otorgarle más superficie urbana al peatón. Esta intervención al tráfico vehicular no le generaría mayores distorsiones ya que la red de calles es tan densa y buena que la circulación se distribuiría de manera intuitiva. El primer paso para el testeo es el acuerdo con el gobierno local para definir la calle en la cual se instalará el prototipo. Esta intervención la pensamos para barrios residenciales, no para avenidas de gran circulación. El patio se instalaría en el centro de una calle, cortando el tráfico pero no el ingreso de autos. Se contempla la necesidad de los vecinos de estacionar sus autos y/o sacarlos de sus garajes. El testeo incluye un trabajo con los vecinos para involucrarlos en la creación del patio. Si bien el kit contempla un mobiliario de base, los vecinos tienen que participar en su fabricación y en la instalación. Para todas estas acciones se tomarán las medidas de distanciamiento social exigidas. El tiempo del testeo se acordará con el gobierno local, pero es importante que sea suficiente como para que haya apropiación. En relación a la escalabilidad, esta acción se puede replicar en un mismo barrio o llevar a otras zonas. Si es en un mismo barrio, no se podrían cortar calles cercanas. El kit propone elementos básicos hechos con materiales ligeros y económicos. Su testeo es fundamental para diseñar un mobiliario permanente, pensando que algunos de estos patios puedan pasar a ser acciones estables. 1. Acuerdo con el gobierno local para definir territorio a intervenir. 2. Contacto con la comunidad para la co-creación del patio. 3. Construcción del mobiliario junto a la comunidad. 4. Instalación del Patio Abierto. 5. Activación del espacio. 6. Monitoreo y evaluación. "

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