Zona de Estar

Equipo: Andrea López, Agustín Pereyra, Alfonso Ochoa
Descripción de la propuesta

Las ciudades con frecuencia se replantean a sí mismas, cediendo espacios de uso común a poblaciones e iniciativas que reclaman para sí, de manera legítima, espacios propios. Reconocemos que la cesión de estos espacios no tiene que ver con un afán de exclusividad, sino, por el contrario, de una “inclusividad gradual” cuyo objetivo secundario parece ser llevar al diálogo de lo público la necesidad de hacerse visibles, con el objeto (lejano pero siempre posible) de naturalizar su existencia. Es así como las ciudades han decidido ceder áreas de un territorio común a narrativas que necesitan un lugar propio para ejercer y ser visibilizadas. Ciclovías, corrales para mascotas, áreas infantiles de juego, huertos comunitarios, áreas de acondicionamiento físico, pistas para corredores, calles peatonales, son espacios conquistados que, a su vez, conforman “expresiones” que contribuyen a dotar de acción y discurso a una ciudad. Zona de Estar supone la construcción de áreas modulares en espacios públicos, pensadas para cubrir las necesidades socio-afectivas de adultos mayores y poblaciones de riesgo, bajo la lógica del distanciamiento social y de espacios abiertos que demanda la nueva realidad. Dentro de las necesidades socio-afectivas de dicha población reconocemos algunos gestos que les son propios, que en un entorno post-covid prometen un ejercicio limitado y que, por lo tanto, encontramos de vital importancia mantener y estimular: Movimiento, conversación, sentido de aportación, contemplación y meditación. Proyectamos un área para cada gesto y un arreglo modular que se adapte e incluya tantas áreas como el espacio lo permita y que, en conjunto, conforma una zona de estar. El proyecto incluye la señalización de dicha zona.

Desafío

Dentro de la perspectiva de una salida gradual a una nueva realidad post-covid, que incluye el replanteamiento de códigos de convivencia en el espacio público, las poblaciones de mayor riesgo (principalmente la de adultos mayores pero no exclusivamente) se ubican por razones relacionadas con su propia salud, en el extremo último de la fila de espera para la recuperación de las actividades sociales – en el mejor de los casos– o de la vuelta al espacio público con mermas en sus hábitos de convivencia, movilidad y comunicación.. Adultos, jóvenes y niños sin condiciones médicas de riesgo podrán, en mayor o menor grado, participar en un proceso de recuperación del espacio público o, en su defecto, en uno de adaptación a las nuevas condiciones, no exento de pérdidas de carácter social y emocional. Mientras esto sucederá, las poblaciones de mayor riesgo parecen condenadas a un confinamiento de mayor curso y a un retorno al espacio público todavía más acotado: nuevas cláusulas de un contrato con las ciudades que, de por sí, ya les resulta desventajoso. La pregunta es si podemos imaginar espacios que adelanten a adultos mayores –y otras poblaciones vulnerables frente al Covid– en el proceso de retorno a lo público y lo hagan de manera segura para ellos. ¿Es posible facilitar ambientes donde sucedan actividades que les son propias y que colaboren con su reincorporación pronta a la convivencia en/con el espacio público, respondiendo a su necesidad de mantener una conversación afectiva con él? ¿Es esta una oportunidad para recordar que el diálogo en ese espacio público debe incluirlos de manera evidente, más allá de las conquistas –cada vez más frecuentes pero insuficientes– que suponen los facilitadores de su movilidad?

Potenciabilidad y Escalabilidad

"De la misma forma en la que un área de juego para niños con mobiliario prefabricado puede ser tan extensa como se quiera, el aspecto modular del proyecto Zona de Estar le otorga una cualidad natural de escalabilidad y la estructura circular de los módulos lo dota de una capacidad de adaptación a diversos espacios, independientemente de sus formas y dimensiones. El plan incluye las siguientes acciones ordenadas de manera cronológica: 1. La construcción de un primer módulo prototipo cuya instalación será gestionada con autoridades del espacio público en la Ciudad de México. 2. La observación y registro de la actividad en dicho módulo durante en período de 2 semanas. 3. La revisión, replanteamiento y ajustes necesarios como producto de la observación y registro. 4. El diseño final de los 4 módulos. 5. La producción de un manual constructivo para su reproducción, escalabilidad y adaptación en distintos espacios posibles. "

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