Feria Segura

Equipo: Paulina Cordero Magaña, Daniel Escobar Carrillo, Andrés Piña Díaz, Ignacio Tabilo Espinoza
Descripción de la propuesta

Buscamos potenciar las ferias libres como eje de la cadena de abastecimiento de la población vulnerable dando las condiciones de seguridad sanitaria a un lugar que se caracteriza por las aglomeraciones. Esto tiene la finalidad de disminuir la probabilidad de contagios entre sus asistentes y los propios comerciantes, manteniendo una actividad económica y de abastecimiento tan importante, en especial para aquellos que más lo necesitan. Para esto debemos entender a las ferias libres como un sistema, el cual debe ser flexible, adaptable a diferentes realidades, económico y fácil de armar. Por este motivo las estrategias de diseño responden a lo siguiente: 1. organización del espacio público: con demarcación y señalización en el piso con pintura; 2. organización de los puestos de venta considerando un distanciamiento; y 3. implementación de un dispositivo limitador entre el puesto y el usuario, con la finalidad de mantener los productos separados de los clientes, disminuyendo la probabilidad que éstos sean manipulados o se proyecte el virus entre los asistentes a las ferias, aumentando el nivel de higiene (ya que sólo serán manipulados por el vendedor). La demarcación del suelo permitirá ordenar los flujos al interior de la feria e indicar visualmente la distancia entre la gente, la cual según la OMS es de un metro. Se generarán áreas de espera y atención al público fuera de los flujos principales (respetando el metro de distancia) evitando que se provoquen aglomeraciones en las zonas de espera de los locales comerciales. De esta forma las personas podrán realizar una compra segura.

Desafío

La pandemia del COVID-19 no solo ha afectado sanitariamente a la población de Latinoamérica, sino también, ha afectado seriamente el crecimiento económico y el desarrollo social de ésta. Llegando a un escenario de bajo crecimiento y con altas tasas de desigualdad y vulnerabilidad, en que se observa una tendencia del crecimiento de la pobreza y de la pobreza extrema, cifras complementadas con el aumento de las pérdidas de empleos en la región (CEPAL, 2020). En este contexto, las ferias libres representan el aporte fundamental en la seguridad alimentaria: aportando buena calidad de productos a bajos precios; siendo el canal más inclusivo y directo que conecta la oferta de productos locales con la demanda en los mercados internos de un país (FAO, 2013). Por este motivo, son uno de los centros de distribución alimenticia que han tomado más concurrencia por los habitantes, en especial de aquellos de menor poder adquisitivo. En Chile existen más de 1.114 ferias libres, las cuales reúnen a 113.112 puestos. Siendo un núcleo social de las ciudades (SERCOTEC, 2020). Si bien, a la fecha no hay evidencia de que los alimentos o envases estén asociados a la transmisión del COVID-19, los centros de comercialización son lugares con una alta concurrencia de personas y con tiempos de exposición suficientes para que ocurra el contagio de persona a persona (principal vía de contagio), como también, a través de superficies, materiales y utensilios contaminados (ACHIPIA, 2020). De esta manera surge la interrogante, ¿Cómo es posible garantizar el acceso seguro a los centros de distribución de alimentos, en especial para aquellos lugares más vulnerables?.

Potenciabilidad y Escalabilidad

"La ventaja de la propuesta es que es totalmente adaptable a cualquier realidad de feria libre ya que los puestos se consideran como proyectos individuales autoconclusivos; es decir, que la estrategia se puede repetir cuantas veces sea necesario y en cualquier configuración. Este prototipo se complementa con estrategias a nivel administrativo en el flujo de clientes de la feria mediante el uso de demarcaciones en el suelo que son compatibles con las utilizadas en las calles de latinoamérica, ya que al no tener ninguna semejanza con ésta, no confundiría a los conductores una vez que la feria no esté presente. Por este motivo podrían permanecer en el lugar sin problemas. El costo del prototipo TIPO 1 es de $166.410 CLP o $180 USD, sin considerar el toldo y la mesa que generalmente los comerciantes ya tienen. El caso del TIPO 2 es de $235.879 o $311 USD. Si consideramos una feria libre de 60 [m] lineales con un mix de tipos de prototipo 1 y 2 (10 y 6 puestos, respectivamente) se podría estimar una inversión total de $3.757.240 CLP o $4.958 USD (con esto se consideran también las demarcaciones de los suelos centrales e insumos necesarios para ejecutar el trabajo). Para su testeo se pueden generar asociaciones con Municipalidades, la Confederación Gremial Nacional de Organización de Ferias Libres, Persas y Afines de Chile o directamente con las agrupaciones de las ferias que se instalan en cada ciudad; y para la ejecución del prototipo TIPO 1 y TIPO 2 se buscará gestionar con la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago de Chile el lugar para su fabricación. "

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