El Mercadito del Cóndor en Susudel

Equipo: Alicia Tenze, Catalina Rodas, Fausto Cardoso, Gabriela Barsallo, Gabriela García, Jorge Amaya, María Eugenia Sigüencia, Silvia Auquilla, Víctor Caldas (Equipo de investigación transdisciplinario “Ciudad Patrimonio Mundial” (CPM) de la Universidad de Cuenca).
Descripción de la propuesta

El Mercadito del Cóndor es una iniciativa que parte del concepto de mercado itinerante y de proximidad. Contempla una mirada innovadora de integración urbano-rural, a medida que responde a las particularidades culturales de cada territorio, devolviendo progresivamente la confianza a sus ocupantes a través de múltiples usos que incentivan el reencuentro comunitario bajo la premisa del cuidado. Surge de un proceso de cocreación y consenso entre diversos actores. Al momento, el interés se focaliza en una mejor gestión del espacio a partir de 4 elementos de mobiliario que integran el prototipo: a) toldo multifuncional para los puestos de comercialización, hecho con materiales de bajo costo y fácilmente trabajables por la comunidad tales como tubos de hierro para estructuras, cubiertas de toldo textil sujetadas mediante el uso de cuerdas elásticas con ganchos como tensores, de fácil montaje, desmontaje, transporte, limpieza y almacenamiento, y con sistema de empotramiento sobre superficies rígidas o suaves que demarcan las condiciones del distanciamiento entre cada puesto. La versatilidad de los toldos, de forma triangular, permite cubrir áreas más amplias tales como el escenario a partir de la integración de varios módulos. b) escenario, bajo el mismo sistema de los puestos, incluye una tarima madera con estructura de hierro igualmente desmontable. c) carrito metálico de tracción manual o animal para el traslado de mercaderías y evitar que vehículos motorizados ingresen a la Plaza. d) soportes de hierro para instalar banderas de colores anclados a los muros de piedra periféricos de la Plaza. La reactivación del mercado ancestral andino, convertirá el espacio público en un espacio vital y festivo que afianzará el intercambio y la solidaridad fortaleciendo las pequeñas economías.

Desafío

A causa del COVID19, se ha observado que resulta contraproducente detener el funcionamiento de espacios de comercialización de productos, pues ello provoca desplazamientos espontáneos y sin regulación de los comerciantes, aumentando así el riesgo de contagio. De la observación de las dinámicas urbano-rurales en Ecuador, se ha notado que mientras en las ciudades la pandemia provocó una recesión económica, un abandono de los lugares públicos y un generalizado sentimiento de vulnerabilidad, en los sectores rurales la vida continuó con relaciones humanas menos restrictivas internamente (aunque con disposiciones de autoclausura respecto a quienes venían de fuera). Este es el caso de la comunidad de Susudel, que hizo frente a la situación desde sus propias fortalezas, aprovechando una incipiente actividad comercial que ofrecía sus productos junto a la calle, para incentivar un mercado local. Sin embargo, por la necesidad de distanciamiento, estos comerciantes se movilizaron para ocupar la explanada de la Plaza de las Escaramuzas dando origen al Mercadito del Cóndor. Hoy la iniciativa ha crecido en experiencia y complejidad, y gracias a una comprometida organización campesina y al acompañamiento de miembros del equipo CPM ha ido mejorando sus condiciones de funcionamiento a través de un proceso participativo de cocreación. La reflexión entre varios actores ha permitido tomar conciencia de la importancia, no sólo de las actividades de intercambio, sino también del propio patrimonio cultural asociado. La propuesta hace frente al desafío de garantizar buenas condiciones a los espacios de comercialización de alimentos, pero además, de convertir al Mercadito en una manifestación cultural sustentable a través de la dotación de un mobiliario que refleje la recuperación de los sistemas ancestrales de intercambio.

Potenciabilidad y Escalabilidad

La pandemia ha sido considerada como una oportunidad para recuperar la confianza social a través de las ferias y mercados populares que se celebraban tanto en lo rural como en lo urbano; parte de un patrimonio que se ha ido perdiendo desde los años 80s, cuando se construyeron galpones metálicos para cubrir los mercados campesinos con aspiraciones progresistas. El mobiliario planteado, resultado de un primer acercamiento entre diversos actores involucrados en una comunidad, incluye el uso de materiales de fácil instalación y mantenimiento aprovechando los saberes disponibles en cada localidad. En el caso piloto de Susudel, y como primera fase de incubación, se prevé su construcción durante 1 mes que será un ejercicio para compartir saberes entre técnicos y pobladores. Tras la construcción se prevé su instalación en el espacio público, la Plaza de las Escaramuzas, donde sería sometido a pruebas técnicas y ajustes de diseño que incluyen la aplicación de encuestas y talleres de evaluación participativa, al tiempo que se consolida el proceso de intercambio que combine la cultura popular con la economía popular y solidaria, sin ignorar el excepcional paisaje histórico en el que esta comunidad se emplaza. A mediano plazo (1-2 años), podría extenderse el uso del mobiliario y de la iniciativa a otras comunidades aledañas, mientras que se trabaja en el fortalecimiento de la relación urbano-rural (Cuenca Susudel) mediante la generación de interés mutuo entre los sectores rurales y Cuenca. A largo plazo (2 años o más) se buscará la implementación del prototipo en mercaditos barriales en algunos espacios públicos de la ciudad de Cuenca para conseguir presencia viva, constante e interactiva de las culturas populares regionales en la ciudad y un renovado interés sobre lo rural del mundo.

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